Naufrago de mares sinceros,
perdido en soledades,
pruebas de silencio
que afirman las realidades.

 Humo de hipocresía
 que ronda las ciudades,
con fachadas que ocultan
 sus verdaderas personalidades.

Prisionero de sentimientos,
que culpa a las debilidades.

Agarrado de la mano,
acarician las maldades,
incapaz de asumir sus
responsabilidades.

Defraudado  antes los ojos,
escondiendo razones que 
afrontan las incredibilidades.

Inundaciones de traiciones,
 suspiros que llegan
para marcar las inhumanidades.













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