Enero

Enero, tan solo me abrazaba el frío.  Se suponía que este iba a ser mi mes, el que me cambiaría la vida, en el ahora o nunca y en nunca se quedó. Va pasando demasiado rápido, pero aún más rápido me llegan las decepciones.  Noto como un calor a mi alrededor que cuando me acerco a él es como si rozase con el hielo. Enero, ¿dónde fue tu magia? ¿Dónde quedaron las noches de insomnio sin poder dormir pensando en las sorpresas que me  depararías?
Se acabaron los versos en los que la sonrisa escribía. Tan solo me queda esperar que mayo cubra con un manto de flores el helado suelo de enero.

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