Simplemente éramos música...

Joder la imagen de su sonrisa se me ha perdido en la mente, no consigo recordarla y recordarla era mi mayor vicio, mi pasaporte a algo distinto, a invitar a las cosquillas en mi paladar para que tomaran rumbo por mis dientes y sean capaces de presenciar la luz. Su voz, permanece como borrada, aquella que sin tener una melodía se introducía en mis odios de tal manera que se introducían a mis pensamientos y no podía dejar de tatarearla, no era una canción, pero sí mi sonido favorito. Joder, ya no me cierro en sus ojos, demasiado azules, cuando me cruzaba en su mirada sería tal cual esas mariposas que vuelan libres y van desprendido color por el cielo de mi estómago, produciendo una sensación de querer a más no poder. Sus "te quiero", es cierto que nunca me lo dijo textualmente, teníamos una forma distinta, única, que cualquier momento de tensión se lanzaba por el aire aquellos versos y automáticamente, la calma llegaba, sabíamos lo que realmente sentíamos, no necesitábamos más de unas simples palabras de musicalidad, porque eso éramos nosotros, éramos música.
Joder, te siento dentro de mí, pero me derrumba que no sea así, no se si es mejor auto engañarme diciendo que volverás o asimilarlo, es tan difícil echar de menos algo y no poder hacer nada. Es tan difícil volver a atrás o echar hacia adelante esperando a que regreses, porque me lo prometiste. Nuestra canción quedó abandonada, almacenada en los viejos éxitos de nuestra memoria, mi gran éxito, porque aunque no te recuerde físicamente, cada uno de nuestros versos me acercan a ti.

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