Te espero

Las despedidas sin llegar a conocer creo que dejan el alma más inquieta aún. Es como perder lo que no sabes que habías ganado, es raro, nosotros lo somos. Empezó de una forma inimaginada, demasiada conexión, creo que éramos perfectos, pero la perfección no existe y por eso tenemos que dejar de ser. No se que siento, es un sentimiento triste que aplaude en mi pecho e invaden mis pensamientos. No sé si te quiero o sólo lo pienso, no sé nada, me dejaste a la deriva en medio de un caos. No creía que me importaras de tal manera, tu ida debería ser silenciosa, pero la lluvia ha atrapado al sonido y éste está desembocando entre torrenciales. Palabras absurdas, por qué digo esto sí sólo te conozco de unos dos meses quizás, tampoco lo sé. Éramos tan diferentes, tan iguales que nos rompimos. Me duele no haberte abrazado, no haberte besado, me duele no haber estado contigo, esta vez duele de verdad. Ni siquiera mis manos tuvieron el tiempo para moverse por tu piel, mis labios de susurrar bajo tu oído y mi mirada para perderse en cada parpadeo de tu mar. No me rindo, puedes creer que abandonamos pero llegará nuestro día, nos lo debemos, nos necesitamos y en ese momento puede desaparecer el suelo que de tu lado no me muevo.

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