¿Inocentada o inocente? Capítulo 19

Capítulo 19, es hora de dejar que me protejan y protegerme yo sola.

La oscuridad va desapareciendo, veo borroso, pero soy capaz de presenciar algunos rostros que se posan delante mía, poco a poco voy abriendo los ojos, escucho unas voces...
-Alba, ¿qué te ha pasado? ¿estás bien?-pregunta Cintia preocupada.
-Yo...yo... no se que ha pasado... ¿que hago aquí?
-Carol, nos dijo que saliste corriendo llorando, y te hemos encontrado desmayada, ¿por qué?- pregunta Jonah.
-Empiezo a recordar,  fueron aquellas últimas palabras de Nico, aquellas risas, si, eso fue lo que hizo que yo ahora estuviese aquí. No sé, estaba muy débil y simplemente me dejé llevar, cerré los ojos y hasta ahora...
-¿Qué te hizo Nico?- Pregunta Paula
-Se río de mí, de la peor manera.
-¿Dónde está?-Jonah se enfurece cada vez más.
-Déjalo por favor, ahora sí que sí, no quiero saber nada de él.
-Le iré a buscar, quiero darle lo merecido.
-¿Qué le vas a hacer, no le irás a pegar?
-Intentaré contenerme, pero le diré todo lo que es, esto no se quedará así.
- Por favor, no te vayas, te necesito aquí.

En ese momento, suena el teléfono, Miriam ha llamado para informarnos de las novedades.
- Aquí, se está liando, Carol, Mary y yo hemos hablado con Nico, le hemos puesto en su sitio, pero es un imbécil parece que le da igual. Lo peor ha sido cuando Martín se enteró, han salido unos cuantos a pegarle y ahora Nico anda desparecido.
-¿Cómo, en serio?
-El cobarde acabó huyendo.
- Por favor, no le digáis nada a Alba, está muy débil, si se entera, no se qué pasará con ella... Ahora nos informáis de lo que sucede, nosotros nos la llevaremos a dar una vuelta a ver si se despeja.- Acto seguido Cintia cuelga.

-¿Quién era?-le pregunto
-Era Miriam, quería saber dónde estábamos, no es nada importante. Vamos a da una vuelta anda.

La tristeza, lo que sentía iba disminuyendo, ya había dejado de llorar, aunque seguía aún en estado de shock.
Por las calles de Peal, caminábamos los cuatro, Cintia, Paula, Jonah e Iván. Durante el paseo consiguieron sacarme algunas sonrisas, Iván que iba tomado me abrazaba, pero como en ese momento era inconsciente no me importaba, necesitaba abrazos.  Nico me llama varias veces pero no se lo cojo, le entrego el móvil a mis amigos porque soy incapaz de hablar, actúan por mí y a la a la quinta llamada lo coge, hablan con Nico.

-Pásame a Alba, no quiero nada, solo quiero hablar con ella.
-Déjala, aquí hay gente que la quiere de verdad como yo. -responde Jonah.
-Por favor solo serán unas palabras, unos minutos.
- Que NO- y cuelga.

Dejé que decidieran por mí, le entregué mi teléfono para toda la noche, no se si fue lo mejor, pero no quería caer en sus palabras, no entendía porque sin quererle me afectaba demasiado, ahora me doy cuenta de que quizás los sentimientos nunca se fueron y siento que quiero descubrirlos                                                                                                                                                                       .

Las calles nos lucían una pandilla diferente, la depresiva, osea yo, el borracho y el resto que no sabía de quien cuidar. Las luces de aquel parque parecían acogedoras, nos adentramos en él para  despejarnos de la noche, despejarnos de las emociones.  Acompañé a Iván a la fuente para que se echase algo de agua, cuando volví  pude presenciar una charla telefónica, sin que puediesen notar mi presencia escuché todo.

-¿Cómo vais?
- Se ha liado aún más, cuando se enteraron de lo sucedido Martín se puso como una bestia y acabó  golpeando a  Nico, hasta le salio sangre, ahora los padres de Ester quieren llamar a la guardia civil.
-Dios... y ¿dónde está Nico?
-Aún no le han encontrado.
-¿Paula, estás ahi? Paula..Paula..- Al verme suelta el teléfono.


-Sigue hablando, me he enterado de todo, ahora por favor decidme que es lo que ocurre.- Le digo a Paula.
-Pues parece que ya sabes todo, Nico volvió a llamarte, pero le colgamos, es mejor que dejes pasar todo esto, habrá días mejores.
-¿Pero y si de verdad llaman a la guardia civil? Todo será por mi culpa...Creo que lo mejor es volver a la fiesta, afrontar a todo, sin miedos.
-¿Eres capaz?
-Debo hacerlo.

Vuelve a sonar el teléfono.
-¿Cintia quién es?
-Es Nico
-Pásamelo
-Es mejor que no, ya estamos nosotros para que no te haga daño.
-Yo puedo con esto, es hora de que tome mis decisiones.

¿Estaba preparada para decidir por mí sola? La verdad no lo sabía y no creo que lo estuviese, pero ya soy lo suficientemente mayor, puedo tomar mis propias decisiones y si me equivoco ya aprenderé. Mi personalidad crean un sentimiento protector en los demás, el resto me ve débil, pequeña y en muchas ocasiones frágil, puede que lo realmente lo sea, pero quiero luchar por mí, quiero buscar valentía, quiero mostrarme fuerte, hacer algo para que no me hagan  daño. Durante toda mi vida he pasado por muchas cosas, pero sigo estando aquí, caminando sobre el suelo, intentado sonreír. Es hora de dejarme valer por mí misma, es hora de salir adelante, de dejar que me protejan y protegerme yo sola.



-Hola Nico...
-¿Alba, eres tú?
-Si soy yo. - en mi voz se muestra firmeza, seca.- ¿Qué es eso que quieres hablar?
-Quiero hablar a la cara y pedirte disculpas. Estoy arrepentido, de verdad. -Se le escucha sollozar.
-Pero ahora quien no quiere hablar contigo soy yo.-Sigo manteniéndome firme.
-Por favor no me hagas esto, solo quiero hablar, cuando me escuches puedes irte, dejarme de hablar, lo que quieras, eres libre.

La decisión está en mis manos, la decisión de escucharle por última vez, una última oportunidad. Sé que a partir de ahora será un adiós, pero es cierto que me gustaría que fuese bonito. Durante unos dos minutos no pronuncio ni una sola palabra hasta que...

-De acuerdo hablaré contigo- Cuando consigo vocalizar el último sonido, aparece una lágrima.





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