Parece que llegó el fin de nuestro capítulo

 A veces necesitamos un toque de atención de ese algo llamado realidad para poder bajar de las nubes en las que flotamos. Ese toque nos puede molestar hasta hacernos daño, pero es necesario.
Me has demostrado que nuestra historia está llegando a un final, ¿pero sabes qué?
El final tan solo es un nuevo comienzo. Esto no es una despedida, no quiero que lo sea, tan solo quiero acabar de leer con una sonrisa este capítulo que ha marcado mi historia.
Aún sigo temblando cuando escucho tu voz, pero no sientes lo mismo y eso es para mí como caer en el abismo. Me acostumbré a sentirte cerca, pero tan cerca estabas, tan lejos te has ido.
Cuando estaba contigo mi tiempo se paraba, solo éramos dos, tú y yo, cuando nos mirábamos ese cruce de sensaciones me llegaba hasta la parte más inusual de mí y me volvías grande.
Te ha dado todo de mí, borré mi sonrisa y te la dibujé, intenté colorear tus días grises, mis sentimientos te abrazaron, lo di todo por ti, vencí mis miedos y busque la valentía entre la cobardaía, quizás apenas recibía nada, pero me alegra saber que gracias a mí pudiste ser un poquito más feliz. Quise robarle un tiempo al amor, quise ser la ladrona de tu corazón, casi lo consigo, pero yo no puedo dejar que me ames sin querer amar. Parece que nuestros caminos tienden a separarse, este capítulo que empezamos a escribir un septiembre, se queda guardado en un junio.
Se dicen que las historias tienen finales, pero también se dicen que puede ser abiertos o cerrados.
¿Cómo es nuestro final? Pues no lo sé, sinceramente, me limitaré a decirte un hasta luego.
Ese hasta luego incluye las gracias, gracias a ti he podido sonreír, me has hecho sentirme especial, juntos hemos buscado el verdadero significado de la amistad que traspasó fronteras convirtiéndose en amor, me has enseñado que se puede soñar sin cerrar los ojos. En este momento debería estar triste, pero no puedo, porque quiero que tu último recuerdo mío sea mi gran sonrisa, aquella con la que te decía "te quiero". Escuché a un amigo que decía que la sonrisa es el motor de la vida, así que no voy a dejar de sonreír porque la vida sigue y quiero sonreírle.

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