Quiero encontrarte, capítulo 1


Capítulo 1, Se puede vivir soñando


Ahí está, la puerta que me lleva a la libertad, cuento los pasos hacia ella, siete, ocho, nueve y ... Antes de dar el último paso el timbre suena con más fuerza que nunca. Ya está hecho, crucé la puerta, soy libre como la brisa de verano que me saluda con una sonrisa. Echo un último vistazo hacia aquel centro, mi instituto, mi adorado instituto, nótese la ironía. No es que sea una estudiante de esas rebeldes que odian los libros y solo quiere llamar la atención con sus actos, ni tampoco de esas pijitas populares superficiales, si me clasificaría en algún grupo, sería el de yo y solamente yo. Lo único especial de mí son mis libros y mis pequeñas historias, aquellas que reflejo en notas, melodías, desconocidas para todos pero un mundo para mí. Soy capaz de tirarme horas y horas componiendo, mi único amigo la música, siento que no me abandona siempre me acompaña, la verdad prefiero las solitarias notas musicales que aquellos amigos que nunca llegan y si lo hacen se marcha. Que recuerde solo he tenido una mejor amiga, bueno una única amiga, se llamaba Elisa, eramos más que hermanas, la perfecta definición de amistad, siempre juntas desde el jardín de la infancia hasta aquel día de marzo que cursábamos 6º de primaria, cuando me dio de lado  y se fue metiendo en el mundo de la superficialidad, ahora es la chica más envidiada, la más guapa, la más popular. Por cierto allí se encuentra a unos metros de mi y junto ella Aitor, su novio y por él que llevo colgada desde primaria, es un chico especial, con sonrisa perfecta, con un encanto especial, a veces no entiendo como puede estar con esa chica sin escrúpulos que lo único que le importa es si va bien conjuntada aunque ella tiene algo que jamás poseeré su belleza. Ahora llega el momento beso, lo odio, lo odio, esos dos me recuerdan a las parejas de la animadora y el capitán de fútbol de las películas americanas, son tan perfectamente odiosos. Como no quiero seguir ese espectáculo de intercambio de babas me marcho de una vez por todas, me encuentro sola, desde hace tiempo atrás camino solitaria aunque hoy es especial, camino con ilusión, ha empezado el verano que supone una nueva oportunidad.






-Ya estoy aquí mama- le doy un beso.
-¿Qué ocurre hija? Demasiado contenta vienes hoy, ya has ligado...
-¡Mamá!- le miro con cara de asco.
-Pues no me sorprendería, con lo bonita que eres..
-Que yo no soy bonita, soy horrible, tan solo mira mi cara.
-No digas eso hija, pero bueno,  no se puede hacer nada contigo...Te tengo una sorpresa que te va a encantar- Acto seguido me entrega una carta.

" Srt. Emily Thomson ha sido seleccionada para el concurso de nuevos talentos,  se realizará los días 27, 28,29 y 30 de julio.  Se hospedarán en el hotel "Times Square", alojamiento y transporte gratis. 
Mucha suerte y esperamos  que nos deslumbres con su talento"






-¿Es una broma? Pero si yo... no he participado en ningún concurso ni nada.
- Tranquila Emily, es real, desde hace tiempo te escucho cantar en tu habitación y lo haces verdaderamente bien. Me enteré del concurso de nuevos talentos,es más, me hice pasar por ti e envié una maqueta que tenías en tu ordenador. ¡Enhorabuena cariño!
-¿Cómo has podido? Son mis cosas...
-Hija que te vas a ir, vas a cumplir tu sueño pero hay un inconveniente, solo mandaron un billete de avión, así que tendrás que irte sola, tu padre y yo te apoyaremos desde aquí.
-Yo no quiero ir, tengo miedo..
-Cariño, tocó la hora de soñar, ...-antes de que acabe la frase le doy el abrazo más grande que jamás he dado-...adelante.







No se si creérmelo o no porque antes de que me pose en una nube, aparece una especie de tormenta y caigo, en mi vida nunca nada había sido tan fácil, nunca tuve oportunidades, nunca tuve sueños pero parece que algo cambió, llegó una oportunidad, aquella capaz de cambiar mi vida. Pocas veces en la vida ocurre algo así y ahora que ha llegado, la agarraré fuerte tan fuerte que no la dejaré escapar. Porque se puede vivir soñando, porque hay razones para ser felices.

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