Te echo de menos

No sé si es por el incienso, por las notas o por las teclas pero te echo de menos. Otra noche más de palabras vaciadas, susurros callados y ganas explotadas, te vuelvo a notar tan lejos que me concome por dentro. Si estás, quiero que sea a mi lado, no así, no puedo con esto, te extraño. Tu ignorancia me hiela, me quiebra. ¿Por qué te volviste así? ¿Por qué conmigo? Creí tus palabras, las cuales prometían jamás herirme, pero los jamases como los nuncas no existen, como quizás lo nuestro. Éramos como el fuego que pasó a ser humo disipado, que se esfuma sin dejar rastro y me cuesta tanto pensar en ello. No acepto tu ida repentina, silenciosa, ese adiós sin presencia, sin embargo no puedo evitar lo que nos ha pasado.

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