Cierro mis ojos y le imagino....

A veces quisiera traspasar esa pantalla y poder presenciar tu sonrisa en directo.
Hay momentos que al cerrar los ojos me imagino que los km se convierten en simples metros, que ya nada nos puede separar.
Con lo ojos cerrados puedo verle, estas ahí, a los lejos. Miro la forma en la que camina, como mira de un  lado a otro, soy vigilante de cada uno de sus movimientos. Cada vez mis pasos son mayores, cada vez estoy más cerca de él. Todo lo que había en mi mente, desaparece, ya no tengo que imaginarle , ya se como es, la realidad inunda mi mente y me encanta. Tras sus pasos le persigo, bajo el ruido de la calle estoy yo, tan cerca que con tan solo mover mi mano puedo tocarle. Mis ganas de hacerlo aumenta; es así cuando le doy un pequeño golpe a su hombro para poder llamar su atención, de repente se gira, encuentro sus ojos aquellos que me dedican su mirada que complementa con una sonrisa. ¿Puede ser realidad? Es nuestro primer intercambio de emociones en directo, es especial y a la vez siento miedo. ¿Se habrán destruido sus expectativas sobre mi? ¿Le habré dejado de gustar al verme en persona?
Todo es raro, muy raro, algo en mi interior está gritando y no sé como callarlo. Estamos cara a cara y las palabras quedan calladas , me limito a un cobarde "hola", tanto tiempo, tantas conversaciones, tantos suspiros a cada lado de la pantalla, esas ilusiones que se convierte en desilusiones, todo estropeado con un simple saludo, la valentía huye de mí.
No se qué hacer, no se qué decir y él no haces nada, cada vez mi interior grita más y más, no hay respuesta a mis preguntas, me dejo llevar. Y es el momento en el cual, se acerca a mí, me aparta el pelo de la cara, me lo esconde tras la oreja.¿Pero qué sucede? ¿Qué intenta hacer?
Mi interior grita con más fuerzas, mi respiración se acelera llegando a respirar su propio aire. Siento algo, sobre mis labios, soy capaz de observar como su rostro se ha fusionado sobre el mío en un beso inolvidable, tanto imaginado. Cierro los ojos, mi interior se calma, pierde la voz, sentía una sensación tan mágica capaz de recorrer cada cm de mi cuerpo que no quería que acabase.
Dejo de sentir sus labios, no le siento, y es ahí cuando vuelvo a abrir los ojos.
Miro al frente y veo sobre mis manos esa pantalla, aquella donde detrás de los km está él, con su mensaje de "te quiero princesa" una sonrisilla amarga renace en mi rostro.
Puede que la distancia haya impedido aquel beso, pero jamás impedirán los sentimientos. Habrá el momento en el que deje de ser un sueño, en el que sea realidad, mientras tanto cierro mis ojos y le imagino.

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