¿Inocentada o inocente? Capítulo 11


Capítulo 11, ains gnomilla

Los días avanza con normalidad, cada vez me llevo mejor con mis nuevos compañeros, aunque Érica se vaya distanciando un poco, Daniela, Rebeca, Álex, Eli y demás hacen que me sienta tan bien, que ya no hecho de menos a mis antiguos compañeros.

-Sacad bolígrafo que vamos a hacer un examen.- Dijo la profesora de ciudadanía.
-¿Cómo que examen?- y mis pensamientos no dejaban de ser malignos hacia la profesora... Si no sabíamos nada, es que yo la mato.. ains-*
-Tranquilos, no es un examen normal, simplemente quiero ver vuestra forma de pensar, vuestros conocimientos, además esto solo es una prueba y no cuenta nota.

Érica y yo nos sentamos juntas, con nosotras se vino Silvia, "la choni". El examen era fácil, todo eran reflexiones y ese es uno de mis puntos fuertes, adoro la filosofía. Silvia hablaba con nosotras como una más, me sorprendía todo lo que podía ocultar bajo su fachada. Era una chica misteriosa, muy sensible, con una historia por detrás que había hecho crearse esa faceta para protegerse. Al leer sus reflexiones en el examen, me di cuenta de que tenía una cierta sensibilidad que le hacía especial.

Toca el timbre, y en la puerta encuentro a Jonah. Desde hace un tiempo, eso se convirtió en un ritual, cada vez que acababa una clase él, iba a buscarme, aunque solo pasábamos unos pocos minutos juntos, pero me alegraban el día, no paraba de mirar el reloj esperando a esos encuentros.
-Alba, mira quien está ahí- Me dice Érica.
- Ya lo veo, está esperándome para ir al recreo.
-¿Tienes algo con él?
-¡Qué dices loca! Somos muy buenos amigos, pero nada más.
- No se, no se... siempre te espera y se porta mu cariñoso contigo.
-Es buen chico simplemente. Bueno, Érica, me voy, ¡hasta ahora!




Pasa el recreo y volvemos a clase, como toca religión me cambio de sitio y me voy al lado de Álex.
-Ya estás dando por saco- Me dijo Álex con una sonrisa.
-Como lo sabes, se nota que me vas conociendo ya.
-Venga, anda siéntate.
- Oye, ¿por qué tienes todo rosa? No me lo explico.
-Desde siempre el rosa ha sido mi color favorito, me encanta.
- Pues mira lo que tengo.
-¿Qué es eso?
-Una pulsera y es rosa.
-¿Al final me las has traído?
- La verdad no, esta es mía, pero ahora es tuya, te la regalo.
-Jo que mono, si es que te tengo que querer.
-Si ya se, en el fondo  me quieres, ains gnomilla-y acto seguido me toca la oreja que había sobresalido por entre pelo.
-Déjame mi oreja, ¡niñato!- No podía hacerme la enfadada, decía esas palabras entre sonrisas.

La verdad, ese chico Álex era muy chinchoso, todo el día no paraba de hacerme cosquillas y tomándome el pelo, pero le estaba cogiendo mucho cariño, casi demasiado.

-Álex, ¿ y cuando me vas a presentar a tu novia? Nos hemos hecho muy amigas, parece mentira que sea unos años mayor.
-Andrea me ha hablado de ti, me ha dicho que le has caído muy bien, si quieres en el próximo recreo te vienes conmigo y te la presento.
-¡Sí! !Que ilusión!
- Que tonta eres, ¿sabes?  Andrea es una enana como tú.
- Ya estamos otra vez, no me dejas tranquila eh.
-Si es la verdad, eres una enana.- y me saca la lengua.

Ese chico me saca de mis casillas, se comporta como un crío pero a veces es tan adorable.. y me ha regalado mi pulsera, ains que majo.

-¡¡¡¡Alba!!! ¿Vienes?- me dijo Álex. Era el momento, iba a conocer a Andrea.
- Sí ya voy, espera que se lo digo a mis amigas.

Le sigo, los dos juntos atravesamos el patio y llegamos al otro edificio, allí se encontraban los cursos de 1º y 2º de Eso. Entro por la puerta del centro y ahí se veía un grupo de chicas, tendría sobre 12 años. Álex me indica que Andrea está entre ellas.
-Andrea, te presento esta es mi amiga Alba, la de whatsapp.
-¡Hoola! Pues sí, soy Alba, encanta. Una cosa, ¿No te habían dicho que eres muy guapa?
-Encantada Alba, yo soy Andrea, gracias pero te equivocas- y no puede evitar sonreír.

Esa niña era de apariencia adorable, comparada conmigo parecía que le sacaba bastantes años, era muy pequeñita. La conversación se enfrió un poco, normal, casi no nos conocíamos, pero Álex la salvó, se puso hablar de profesores, del insti y todas esas cosas.

Al rato me fui con mis amigas, me había caído bastante bien esa chica, ese par hacían buena pareja.
-¿Alba dónde has estado?- preguntó Miriam
-He ido con Álex
 -Uy, Uy Álex, algo escondes- me dijo Mary algo picaresca.
-Que tonta eres, solo he ido con él porque me iba a presentar a su novia.
-Bueno ya ya...
-Para Cintia, si tú ya me conoces.
-Dejar a la pobre, si ya la conocemos todas, es más mira, ahí viene tu Romeo.
-Paula no me seas.
-Si sabes que me quieres.
-Os quiero a todas.

Escucho una voz y era Jonah, me despido de mis amigas y me marcho al bus con él.
-Mira lo que me han regalado.
-Ala, una pulsera, ohh.- Dice con ironía Jonah.
-Pues mucho que me gusta, me la ha regalado Álex.
-Perdona señorita, si tu amado te la regala yo no digo nada.
-¡Idiota!- le miré con cara rancia, así como de asco-Si tu sabes quien me gusta.- y le di un golpe en el hombro.
 Acto seguido me mira y me sonrojo. No hablamos más durante el trayecto solo miradas. Me despido de él y subo al bus. Veo como mi prima se me acerca.

-¡Alba, tengo que contarte algo!- me dijo algo misteriosa.
-¿Qué pasa Carol?
- Es de sevillanas, nos vamos a ........¡¡¡BARCELONA!!



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